Teatro principal de Mao

¿Se puede educar al público?

Es una pregunta que surgió el otro día hablando de Menorca, sus espectáculos y su público.

En esta conversación se plantearon varias cosas como la programación organizada de los espectáculos. Las posibilidades de los artistas menorquines dentro y fuera de la isla, y también se habló, como no, de una de las partes más importantes de un espectáculo, el público.

Analizando la realidad de las artes y espectáculos en Menorca se puede llegar a la conclusión de que el público es el verdadero motor de este tinglado y que una buena educación del mismo haría que la gente viera más espectáculos, teatro, conciertos, etc.

¿La clave son las escuelas?, si desde pequeños se acostumbran a ver teatro, circo, danza, o cualquier otra disciplina artística, luego de mayores acudirán a los espectáculos programados. Se podría entender que la gente no va al “teatro” porque no fue de pequeño y no conoce la verdadera magia del mismo. Es una posibilidad pero no creemos que sea la principal.

¿Qué tipo de espectáculos estamos haciendo que consuman nuestros hijos? Realmente, la calidad de los espectáculos a los que asistimos con nuestros hijos es la que determinará si le gusta o no alguna disciplina artística, y el querer invertir su tiempo y su dinero en verla. Es aquí donde creemos que esta la clave. En la calidad de los espectáculos.

En Menorca tenemos una gran calidad y variedad de recursos humanos, prueba de ello es que muchos menorquines están triunfando fuera de nuestras fronteras, me encanta esta expresión da sensación de grandeza. El talento humano no es el problema en Menorca, el factor que marca la diferencia entre lo bueno y lo mejor es el factor técnico y no a nivel personal sino a nivel de medios materiales.

Es una constante en la mayoría de los espacios que se han creado, ver como en los presupuestos no se tiene en cuenta la parte de equipamiento técnico. Y la pregunta evidente es ¿Cómo pensaban iluminar y sonorizar los espectáculos?

Cuando se monta un concierto en fiestas o algún evento multitudinario se ajusta el presupuesto eliminando los elementos técnicos, que son los que realmente marcarán la diferencia del espectáculo. Se entiende que no es imprescindible como se ilumine o como suene, el caso es que se haga.

Esa es la información que reciben nuestros hijos y eso es lo que posiblemente haga que la gente no quiera perder ni su tiempo ni su dinero en ir a algún espectáculo, a no ser que sea gratis, actúe un familiar o amigo o simplemente no tengan un plan mejor, que con el entorno natural de Menorca es difícil no tener nada que hacer.

¿Se deben hacer los espectáculos gratis? Otro aspecto es la gratuidad de las cosas, que es otro factor a educar del  público, estamos muy acostumbrados a que todo sea gratis y es posible que por eso no seamos exigentes, al fin y al cabo no nos ha costado dinero y tampoco hay mucho en las arcas públicas para ir derrochando.

Para preservar una calidad y para que el arte sea sostenible hay que pagar, sino no se puede mantener una estructura artística de calidad. Se tiene que perseguir un deseo de calidad, tanto el que da como el que recibe.